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jueves, 27 de diciembre de 2012

Mons Ñañez, titular de Córdoba, Argentina.

Red Patriotica Argentina 



Zecca: ¿Nuevo Bergoglio?
Sobre el fin del año civil, arrecian rumores. Algunos vale la pena consignarlos.
Mons Ñañez, titular de Córdoba, Argentina, advirtió no ver con buenos ojos la presencia de algunos profesores de filosofía tomista en algunos colegios, dicen fuentes que parece que saben.
Dicen también que “marcó tarjeta amarilla al sacerdote que celebra la Misa en Latín por él autorizada”. Otra vez el ñañoso Ñañez amaña y mete cizaña.
Tal vez el verano lo retrase pero se suscita un caso escandaloso de graves dimensiones en el mayor colegio cordobés católico: el  Lasalle, el que habiendo sido dejado en manos de un grupo de laicos de clara formación marxista, abogaron porque los maestros del primario y profesores del secundario hicieran propaganda en favor del gobierno nacional, cosa a la que el director del primario y el del secundario se opusieron por lo que fueron exonerados de inmediato de sus funciones.
El colegio cuenta con 2000 alumnos. El día de egreso, el sacerdote que fue a celebrar  la misa, expresó que como no podría confesar a todos, los chicos eligieran un padre y una madre por curso para escuchar las confesiones de los alumnos por lo que él - luego - daría la absolución general.
Tal vez se esperaba el fin del mundo, y en tal caso puede darse absolución sub conditionem. En fin, el cerro Unitorco, Córdoba, todo se relaciona con todo.
Claro que muchso padres se opusieron. A todo esto, Mons Ñañez, que persigue a tres o cuatro profesores tomistas, hace absoluto silencio sobre estas irregularidades en el mayor colegio de la Arquidócesis.
Bueno, la mudez viene entre los carismas episcopales de la consagración según el nuevo rito. Regir como tiranos, enseñar poco y nada. Más bien nada. Santificar...eeeeh... ¿lo qué? Callar, harto.
Ahora los padres de los alumnos que no quieren política en el Lasalle iniciaron una contra ofensiva contra el grupo marxista. Y el Obispo, bien gracias.
Se pretunta la fuentes si ésta ofensiva contra los profesores tomistas y la Misa en latín, es una bajada de línea de los demoledores de la Iglesia, quienes al nombrar a Mons Müller en la Congregación de la Fe, están anunciando "urbi et orbi" haber doblegado la voluntad - presunta - de Benedicto y los acólitos de aquellos reinician la última persecución sobre los restos de la Santa Iglesia.  
Buena pregunta.
Otras fuentes dicen, en el ámbito metropolitano, que de la reñida terna para suceder al Card. Bergoglio, aparece en punta Mons. Zecca. Panorama se ha conjurado para no decir nada contra los obispos que permitan la misa tradicional, no importa lo que hagan. Porque cree que si permiten la Misa hacen un bien mayor a la Iglesia, y que de lo otro se arreglen con el Papa y con Dios. De modo que no vamos a objetar nada a Mons. Zecca... provided...como dice el británico, que cuando llegue a Buenos Aires, permita libremente la misa tradicional y deje de perseguir al buen clero, como ocurre hoy.
¡Vamos, Zecca, todavía!
Mons. Aguer se mancó antes de entrar en las gateras, según parece. Bueno, “porque no eres ni frío ni caliente, sino tibio, te vomitaré de mi boca”. 
Fuente Panorama Católico

lunes, 24 de diciembre de 2012

"Y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue." (Lc 2,7)


No había lugar para ellos, como no lo hay en tantos corazones. Ofrezcámosle el nuestro, que no es más que un indigno pesebre, para que Él lo inunde de paz, de gozo, de anonadamiento...
Que la alegría del nacimiento de Cristo permanezca todo el año y nos impulse a trabajar sin descanso; como si todo dependiera de nosotros, pero con la certeza de que todo depende de este Rey tan pequeño y tan grande, de este Niño que aún no ha nacido pero estará sentado a la diestra del Padre. Sólo Él puede transformar los corazones para instaurar su Reinado en nuestra Patria.

Santa y feliz Navidad. Notivida.

martes, 18 de diciembre de 2012

PESEBRE VIVIENTE.


“los que trabajan por la paz son quienes aman, defienden y promueven la vida en su integridad”. Advirtió sobre quienes buscan establecer "un supuesto derecho al aborto y la eutanasia". 
Benedicto XVI J. M. por la Paz 2013 
 
 
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MARCHA DE LOS ESCARPINES
                              TE INVITA AL PESEBRE VIVIENTE
Quienes lo vieron dicen que anda solo recorriendo las calles y saliendo al encuentro de todos los hombres, el sabe que estamos muy ocupados... Es tiempo de Navidad te  invitamos a sumarte al Pesebre viviente que realizará MARCHA DE LOS ESCARPINES, el próximo miércoles 19 de diciembre a las 18,30hs, en Callao y Rivadavia, sobre Rivadavia.
Te esperamos, en el año de la fe, para hacerte presente que “el Señor de la Vida, ya está con nosotros, irradiando su amor sin medida  a todos los hombres”. Junto a Marìa, rezaremos y cantaremos villancicos, por la Vida, la Paz, la Esperanza nacida en la Caridad.  Marcha de los Escarpines-Voz de quienes no pueden defenderse
15 6433 3336
Miriam Torrontegui-Olga Muñoz

lunes, 17 de diciembre de 2012

Como todos los años, el Grupo de Música Litúrgica junto a distintas parroquias y colegios de Buenos Aires, con el apoyo de la Vicaría Episcopal de Flores, organiza los coros navideños de niños para llevar a la ciudad “ la Buena Noticia del Nacimiento de Jesús Salvador”.


Arzobispado de Buenos Aires
OFICINA DE PRENSA

 

CORO NAVIDEÑO DE NIÑOS

 

El repertorio incluye villancicos acompañados por órgano, guitarra y percusión.

Mañana martes 18 por la mañana, en el microcentro: a las 11 será la primera parada en Florida y Córdoba, frente a las Galerías Pacífico, y la segunda se realizará a las 11.45 en el edificio de Rentas de la Ciudad (Viamonte y Suipacha). En caso de lluvia sólo se hará esta última presentación.

El jueves 20, también por la mañana, se presentarán en el barrio porteño de Flores: a las 110 en la estación Carabobo de la línea “A” de subte (Rivadavia 6300), y a las 11.45 en la esquina de Rivadavia y Camacuá (Rivadavia al 6600). En caso de lluvia se hará una única presentación en la parroquia Virgen Inmaculada de Lourdes (Rivadavia 6280) a las 11.30.

Participarán las parroquias Virgen Inmaculada de Lourdes, de Flores, y Virgen de los Milagros de Caacupé, de Barracas; los colegios Padre Luis María Etcheverry Boneo, de Recoleta, Nuestra Señora de Lourdes, de Flores, y Viñas Loureyro, de Flores.

El Grupo de Música Litúrgica está integrado por el padre Sacchi , Magdalena Vaccarezza y Santiago Pusso, directores de coro; directivos y docentes de los colegios participantes, voluntarios de la parroquia de Flores y padres de los niños. Músicos invitados: Manuel Gilabert (teclado), y Grupo de percusión Escuela de Música Virgen de los Milagros de Caacupé (Barracas).



Más información:
Grupo de Música Litúrgica
(011) 4631-9920
(011) 15-4047-2281

Jesús murió por nuestros pecados (cfr. Rm 4,25) para librarnos de ellos y rescatarnos para la vida divina.

La Fe Cristiana
Tema 10. La Pasión y Muerte en la Cruz

Autor: Antonio Ducay | Fuente: www.opusdei.es

1. El sentido general de la Cruz de Cristo.

1.1. Algunas premisas: 


El misterio de la Cruz se encuadra en el marco general del proyecto de Dios y de la venida de Jesús al mundo. El sentido de la creación está dado por su finalidad sobrenatural, que consiste en la unión con Dios. Sin embargo, el pecado alteró profundamente el orden de la creación; el hombre dejó de ver el mundo como una obra llena de bondad, y lo convirtió en una realidad equívoca. Puso su esperanza en las creaturas y se fijó como meta falsos fines terrenos.

La venida de Jesucristo al mundo tiene como finalidad reimplantar en el mundo el proyecto de Dios y conducirlo eficazmente a su destino de unión con Él. Para ello, Jesús, verdadera Cabeza del género humano[1], asumió toda la realidad humana degradada por el pecado, la hizo suya, y la ofreció filialmente al Padre. De este modo Jesús restituyó a cada relación y situación humana su verdadero sentido, en dependencia a Dios Padre.

Este sentido o fin de la venida de Jesús se realiza con su vida entera, con cada uno de sus misterios, en los que Jesús glorifica plenamente al Padre. Cada acontecimiento y cada etapa de la vida de Cristo tiene una específica finalidad en orden a este objetivo salvador[2].

1.2. Aplicación al misterio de la Cruz:

La finalidad propia del misterio de la Cruz es cancelar el pecado del mundo (cfr. Jn 1,29), algo completamente necesario para que se pueda realizar la unión filial con Dios. Esta unión es, como hemos dicho, el objetivo último del plan de Dios (cfr. Rm 8,28-30).

Jesús cancela el pecado del mundo cargándolo sobre sus hombros y anulándolo en la justicia de su corazón santo[3]. En esto consiste esencialmente el misterio de la Cruz:

a) Cargó con nuestros pecados. Lo indica, en primer lugar, la historia de su pasión y muerte relatada en los Evangelios. Estos hechos, siendo la historia del Hijo de Dios encarnado y no de un hombre cualquiera, más o menos santo, tienen un valor y una eficacia universales, que alcanzan a toda la raza humana. En ellos vemos que Jesús fue entregado por el Padre en manos de los pecadores (cfr. Mt 26,45) y que Él mismo permitió voluntariamente que su maldad (de ellos) determinase en todo su suerte (de Él). Como dice Isaías al presentar su impresionante figura de Jesús[4]: «se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca» (Is, 53,7).

Cordero sin mancha, aceptó libremente los sufrimientos físicos y morales impuestos por la injusticia de los pecadores, y en ella, asumió todos los pecados de los hombres, toda ofensa a Dios. Cada agravio humano es, de algún modo, causa de la muerte de Cristo. Decimos, en este sentido, que Jesús “cargó” con nuestros pecados en el Gólgota (cfr. 1Pt 2,24).

b) Eliminó el pecado en su entrega. Pero Cristo no se limitó a sobrellevar nuestros pecados sino que también los “destruyó”, los eliminó. Pues llevó los sufrimientos en la justicia filial, en la unión obediente y amorosa hacia su Padre Dios y en la justicia inocente, de quien ama al pecador, aunque éste no lo merezca: de quien busca perdonar las ofensas por amor (cfr. Lc 22,42; 23,34). Ofreció al Padre sus sufrimientos y su muerte en nuestro favor, para nuestro perdón: «en sus llagas hemos sido curados» (Is 53,5).


2. La Cruz revela la misericordia y la justicia de Dios en Jesucristo

Fruto de la Cruz es, por tanto, la eliminación del pecado. De ese fruto se apropia el hombre a través de los sacramentos (sobre todo la Confesión sacramental) y se apropiará definitivamente después de esta vida, si fue fiel a Dios. De la Cruz procede la posibilidad para todos los hombres de vivir alejados del pecado y de integrar los sufrimientos y la muerte en el propio camino hacia la santidad.

Dios quiso salvar el mundo por el camino de la Cruz, pero no porque ame el dolor o el sufrimiento, pues Dios sólo ama el bien y hacer el bien. No quiso la Cruz con una voluntad incondicionada, como quiere, por ejemplo, que existan las criaturas, sino que la ha querido praeviso peccato, sobre el presupuesto del pecado. Hay Cruz porque existe el pecado. Pero también porque existe el Amor. La Cruz es fruto del amor de Dios ante el pecado de los hombres.

Dios quiso enviar a su Hijo al mundo para que realizara la salvación de los hombres con el sacrificio de su propia vida, y esto, dice en primer lugar mucho de Dios mismo. Concretamente la Cruz revela la misericordia y justicia de Dios:

a) La misericordia. La Sagrada Escritura refiere con frecuencia que el Padre entregó a su Hijo en manos de los pecadores (cfr. Mt 26,54), que no se ahorró a su propio Hijo. Por la unidad de las Personas divinas en la Trinidad, en Jesucristo, Verbo encarnado, está siempre presente el Padre que lo envía. Por este motivo, tras la decisión libre de Jesús de entregar su vida por nosotros, está la entrega que el Padre nos hace de su Hijo amado, consignándolo a los pecadores; esta entrega manifiesta más que ningún otro gesto de la historia de la salvación el amor del Padre hacia los hombres y su misericordia.

b) La Cruz nos revela también la justicia de Dios. Ésta no consiste tanto en hacer pagar al hombre por el pecado, sino más bien en devolver al hombre al camino de la verdad y del bien, restaurando los bienes que el pecado destruyó. La fidelidad, la obediencia y el amor de Cristo a su Padre Dios; la generosidad, la caridad y el perdón de Jesús a sus hermanos los hombres; su veracidad, su justicia e inocencia, mantenidas y afirmadas en la hora de su pasión y de su muerte, cumplen esta función: vacían el pecado de su fuerza condenatoria y abren nuestros corazones a la santidad y a la justicia, pues se entrega por nosotros. Dios nos libra de nuestros pecados por la vía de la justicia, por la justicia de Cristo.

Como fruto del sacrificio de Cristo y por la presencia de su fuerza salvadora, podemos siempre comportarnos como hijos de Dios, en cualquier situación por la que atravesemos.

3. La Cruz en su realización histórica

Jesús conoció desde el principio, y en modo adecuado al progreso de su misión y de su conciencia humana, que el rumbo de su vida lo conducía a la Cruz. Y lo aceptó plenamente: vino a cumplir la voluntad del Padre hasta los últimos detalles (cfr. Jn 19,28-30), y ese cumplimiento le llevó a «dar su vida en rescate por muchos» (Mc 10,45).

En la realización de la tarea que el Padre le había encomendado, encontró la oposición de las autoridades religiosas de Israel, que consideraban a Jesús un impostor. De modo que «algunos jefes de Israel acusaron a Jesús de actuar contra la Ley, contra el Templo de Jerusalén y, particularmente, contra la fe en el Dios único, porque se proclamaba Hijo de Dios. Por ello lo entregaron a Pilato para que lo condenase a muerte» (Compendio, 113).

Los que condenaron a Jesús pecaron al rechazar la Verdad que es Cristo. En realidad, todo pecado es un rechazo de Jesús y de la verdad que Él nos trajo de parte de Dios. En este sentido todo pecado encuentra lugar en la Pasión de Jesús. «La pasión y muerte de Jesús no pueden ser imputadas indistintamente al conjunto de los judíos que vivían entonces, ni a los restantes judíos venidos después. Todo pecador, o sea todo hombre, es realmente causa e instrumento de los sufrimientos del Redentor; y aún más gravemente son culpables aquellos que más frecuentemente caen en pecado y se deleitan en los vicios, sobre todo si son cristianos» (Compendio, 117).

4. Sacrificio y Redención

Jesús murió por nuestros pecados (cfr. Rm 4,25) para librarnos de ellos y rescatarnos de la esclavitud que el pecado introduce en la vida humana. La Sagrada Escritura dice que la pasión y muerte de Cristo son: a) sacrificio de alianza b) sacrificio de expiación, c) sacrificio de propiciación y de reparación por los pecados, d) acto de redención y liberación de los hombres.

a) Jesús, ofreciendo su vida a Dios en la Cruz, instituyó la Nueva Alianza, es decir, la nueva forma de unión de Dios con los hombres que había sido profetizada por Isaías (cfr. Is 42,6), Jeremías (cfr. Jr 31, 31-33) y Ezequiel (cfr. Ez 37,26). El nuevo Pacto es la alianza sellada en el cuerpo de Cristo entregado y en su sangre derramada por nosotros (cfr. Mt 26,27-28).

b) El sacrificio de Cristo en la Cruz tiene un valor de expiación, es decir, de limpieza y purificación del pecado (cfr. Rm 3,25; Hb 1,3; 1Jn 2,2; 4,10).

c) La Cruz es sacrificio de propiciación y de reparación por el pecado (cfr. Rm 3,25; Hb 1,3; 1Jn 2,2; 4,10). Cristo manifestó al Padre el amor y la obediencia que los hombres le habíamos negado con nuestros pecados. Su entrega hizo justicia y satisfizo al amor paterno de Dios que habíamos rechazado desde el origen de la historia.

d) La Cruz de Cristo es acto de redención y de liberación del hombre. Jesús pagó nuestra libertad con el precio de su sangre, es decir, de sus sufrimientos y su muerte (cfr. 1Pt 1,18). Mereció con su entrega nuestra salvación para incorporarnos al reino de los cielos: «Él nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al Reino del Hijo de su amor, en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados» (Col 1,13-14).

5. Los efectos de la Cruz
Principal efecto de la Cruz es eliminar el pecado y todo lo que se opone a la unión del hombre con Dios.

La Cruz, además de cancelar los pecados, nos libra también del diablo, que dirige ocultamente la trama del pecado, y de la muerte eterna. El diablo nada puede contra quien está unido a Cristo (cfr. Rm 8,31-39) y la muerte deja de ser separación eterna de Dios, y queda sólo como puerta de acceso al destino último (cfr. 1Co 15,55-56).

Removidos todos estos obstáculos, la Cruz abre para la humanidad la vía de la salvación, la posibilidad universal de la gracia.

Junto con su Resurrección y su gloriosa Exaltación, la Cruz es causa de la justificación del hombre, es decir, no sólo de la eliminación del pecado y de los demás obstáculos, sino también de la infusión de la vida nueva (la gracia de Cristo que santifica el alma). Cada sacramento es un modo diverso de participar en la Pascua de Cristo y de apropiarse de la salvación que de ella proviene. Concretamente el Bautismo, nos libra de la muerte introducida por el pecado original y nos permite vivir la vida nueva del Resucitado.

Jesús es la causa única y universal de la salvación humana: el único mediador entre Dios y los hombres. Toda gracia de salvación dada a los hombres proviene de su vida y, en particular, de su misterio pascual.

6. Corredimir con Cristo

Como acabamos de decir, la Redención obrada por Cristo en la Cruz es universal, se extiende a todo el género humano. Pero es preciso que llegue a aplicarse a cada uno el fruto y los méritos de la Pasión y Muerte de Cristo, principalmente por medio de la fe y los Sacramentos.

Nuestro Señor Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres (cfr. 1Tm 2,5). Pero Dios Padre ha querido que fuéramos no sólo redimidos sino también corredentores (cfr. Catecismo, 618). Nos llama a tomar su Cruz y a seguirle (cfr. Mt 16,24), porque Él «sufrió por nosotros dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas» (1P 2,21).

San Pablo escribe:

a) «yo estoy con Cristo en la Cruz, y no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí» (Ga 2,20): para alcanzar la identificación con Cristo hay que abrazar la Cruz;

b) «completo en mi carne lo que falta a la Pasión de Cristo, por su Cuerpo que es la Iglesia» (Col 1,24): podemos ser corredentores con Cristo.

Dios no ha querido librarnos de todas las penalidades de esta vida, para que acep­tándolas nos identifiquemos con Cristo, merezcamos la vida eterna y cooperemos en la tarea de llevar a los demás los frutos de la Redención. La enfermedad y el dolor, ofrecidos a Dios en unión con Cristo, alcanzan un gran valor redentor, como también la mortifica­ción corporal practicada con el mismo espíritu con que Cristo padeció libre y voluntaria­mente en su Pasión: por amor, para redimirnos expiando por nuestros pecados. En la Cruz, Jesucristo nos da ejemplo de todas las virtudes:

a) de caridad: «nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos» (cfr. Jn 15,13);

b) de obediencia: se hizo «obediente al Padre hasta la muerte y muerte de Cruz» (Flp 2,8);

c) de humildad, de mansedumbre y de paciencia: soportó los sufrimientos sin evitar­los ni suavizarlos, como un manso cordero (cfr. Jr 11,19);

d) de desprendimiento de las cosas terrenas: el Rey de Reyes y Señor de los que domi­nan aparece en la Cruz desnudo, burlado, escupido, azotado, coronado de espinas, por Amor.

El Señor ha querido asociar a su Madre, más íntimamente que a nadie, con el misterio de su sufrimiento redentor (cfr. Lc 2,35; Catecismo, 618). La Virgen nos enseña a estar junto a la Cruz de su Hijo[5].


Edición: Octubre 2012


Bibliografía básica

Catecismo de la Iglesia Católica, 599-618.

Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 112-124.

Juan Pablo II, El valor redentor de la Pasión de Cristo, Catequesis: 7-IX-1988, 28-IX-1988, 5-X-1988, 19-X-1988, 26-X-1988.

Juan Pablo II, La muerte de Cristo: su carácter redentor, Catequesis: 14-XII-88, 11-I-89.

Lecturas recomendadas

San Josemaría, Homilía La muerte de Cristo vida del cristiano, en Es Cristo que pasa, 95-101.

Diccionario de Teología, dirigida por C. Izquierdo et al., voces: Jesucristo (IV) y Cruz, Eunsa, Pamplona 2006.

[1] Es nuestra Cabeza porque es el Hijo de Dios y porque se hizo solidario con nosotros en todo excepto en el pecado (cf. Hb 4,15).

[2] La infancia de Jesús, su vida de trabajo, su bautismo en el Jordán, su predicación, ... todo contribuye a la Redención de los hombres. Refiriéndose a la vida de Cristo en la aldea de Nazaret, decía San Josemaría: «Esos años ocultos del Señor no son algo sin significado, ni tampoco una simple preparación de los años que vendrían después: los de su vida pública. Desde 1928 comprendí con claridad que Dios desea que los cristianos tomen ejemplo de toda la vida del Señor. Entendí especialmente su vida escondida, su vida de trabajo corriente en medio de los hombres: el Señor quiere que muchas almas encuentren su camino en los años de vida callada y sin brillo», Es Cristo que pasa, 19.

[3] Cfr. Col 1,19-22; 2, 13-15; Rm 8, 1-4; Ef 2, 14-18; Hb 9, 26.

[4] Los cuatro poemas dedicados al misterioso “Siervo de Jahvé” constituyen una espléndida profecía en el Antiguo Testamento de la Pasión de Cristo (Is 42,1-9; 49,1-9; 50,4-9; 52,13-53,12).

[5] Cfr. San Josemaría, Camino, 508. 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La plaza de San Pedro en el Vaticano ya luce su tradicional árbol de Navidad. Se trata de un abeto blanco de 24 metros de altura procedente del "Bosque los Abetos Soprani" cuya tala era necesaria y ya había sido programada.


Plaza de San Pedro ya luce árbol de Navidad


El árbol de Navidad en San Pedro (foto ACI Prensa)
El árbol de Navidad en San Pedro (foto ACI Prensa)
VATICANO, 10 Dic. 12 / 05:17 pm (ACI/EWTN Noticias).- 
El árbol proviene de Pescopennataro, una pequeña localidad italiana de tan solo 360 habitantes situada en la región de Molise, al centro-sur del país, y se espera que su iluminación tenga lugar el próximo 14 de diciembre por la mañana.
Ese mismo día, está programado que el Papa Benedicto XVI reciba en audiencia a los representes de la comunidad de Pescopennataro.
Según indicó Radio Vaticana, una vez terminada la Navidad, la madera del árbol se donará a asociaciones caritativas que elaboran juguetes para niños.
En numerosas ocasiones el Santo Padre ha explicado el significado del abeto en Navidad. El 17 de diciembre de 2010, señaló que este árbol "enriquece el valor simbólico del pesebre que es mensaje de fraternidad y de amistad, una invitación a la unidad y la paz, a dar lugar en nuestra vida y en la sociedad a Dios, el cual nos ofrece su amor omnipotente a través de la frágil figura de un Niño porque quiere que respondamos a su amor libremente con nuestro amor".
Por otro lado, el 14 de diciembre de 2007, también recordó que es "símbolo de la Navidad de Cristo porque con sus hojas siempre verdes llama a la vida que no muere".
"El árbol y el belén son elementos de aquel clima típico de Navidad, que forma parte del patrimonio espiritual de nuestras comunidades. Es un clima impregnado de religiosidad y de intimidad familiar, que debemos conservar también en la sociedad actual, donde a veces parecen prevalecer el consumismo desenfrenado y la búsqueda de bienes materiales", dijo.
Habrá que esperar unos días para poder ver la plaza de San Pedro en todo su esplendor navideño. Junto al árbol todavía está siendo instalado el tradicional Pesebre, que fue donado por la región italiana de la Basilicata. Será presentado a los periodistas el próximo 13 de diciembre.

Pesebre de la Plaza de San Pedro tendrá mula y buey


foto referencial
foto referencial
ROMA, 10 Dic. 12 / 11:39 am (ACI/EWTN Noticias).- El tradicional Nacimiento (Belén o Pesebre) que se coloca todos los años en la Plaza de San Pedro, que aún se mantiene cubierto, contará entre sus imágenes con la mula y el buey, luego de la "controversia" generada por diversos medios de comunicación que desinformaron sobre lo escrito al respecto por el Papa Benedicto XVI en su libro sobre la Infancia de Jesús.
Luego del revuelo causado por la manipulación mediática de lo escrito por el Papa en su último libro, la periodista colombiana Carmen Elena Villa, escribió una columna en el diario El Colombiano en el que citó textualmente el pasaje del Santo Padre sobre el nacimiento o belén.
En la página 76 Benedicto XVI escribe: "El pesebre hace pensar en los animales, pues es allí donde comen. En el Evangelio no se habla en este caso de animales. Pero la meditación guiada por la fe, leyendo el Antiguo y el Nuevo Testamento relacionados entre sí, ha colmado muy pronto esta laguna, remitiéndose a Isaías 1,3: ‘el buey conoce a su amo, y el asno el pesebre de su dueño; Israel no me conoce, mi pueblo no comprende’".
Al respecto, Villa comenta que "cualquier creyente de a pie, sabe que, así como la mula y el buey, hay otros elementos como la fecha de nacimiento de Jesús, el nombre de los reyes magos o tantos aspectos que son bonitos pero no esenciales para la fe y quizás por ello los evangelistas lo pasaron por alto. La mula y el buey hacen parte de la tradición cristiana. Tanto, que están presentes cada año en el pesebre de la plaza de San Pedro en el Vaticano".
El pesebre de este año ha sido ofrecido por la región italiana de Basilicata, al sur de la península italiana. El Nacimiento, que cuenta con cien figuras de terracota, es obra del escultor Francesco Artese, uno de los más famosos autores de la escuela meridional de este tipo de obras. La peculiaridad de Artese estriba en la recreación del paisaje de los "Sassi de Matera" y en la puesta en escena de la vida rural.
La Región Basilicata, como toda la parte meridional del país tiene una gran tradición en la construcción de pesebres y este fue realizado en homenaje a Benedicto XVI.
El artista que lo modeló es Francesco Artese, considerado entre los más importantes representantes de la escuela italiana de pesebres meridionales.
El artista italiano emplea paisajes con las piedras de la región y con escenas que retratan la realidad diaria de los campesinos. Un paisaje que además hace recordar mucho a Tierra Santa, indicó un comunicado de la sala de prensa de la Santa Sede.
Las pequeñas estatuas realizadas en terracota son más de un centenar y llevan vestidos de tela almidonada hechos a mano y que recuerdan las costumbres de los campesinos de la Lucania de un tiempo.
En el mismo pesebre de unos 150 metros cuadrados se reconocerán además algunas iglesias de la región, como el Convicino di Sant' Antonio, y la de San Nicola ai Greci. Entre los campanarios se distingue el de San Pietro Barisano.
En el Vaticano habrá también otros pesebres, entre ellos dos con 17 imágenes realizados con pasta de maíz y cera por indígenas purépecha del oeste de México y que fue bendecido en noviembre por el nuncio en México, Cristhoper Pierre antes de ser enviado a Italia.

domingo, 9 de diciembre de 2012

“María, por un privilegio único, fue preservada de la mancha original desde el primer instante de su concepción”.


 Es la fiesta mariana más conocida y venerada de la cristiandad especialmente en los países hispánicos.
El dogma de la Inmaculada Concepción de María, proclamado por Pío IX el 8 de diciembre de 1854 dice que “María, por un privilegio único, fue preservada de la mancha original desde el primer instante de su concepción”.
A partir de este acontecimiento la festividad pasó  a ser la más popular y solemne de la Virgen.
Desde el siglo VII se celebraba en Oriente, en Irlanda en el siglo IX, en Inglaterra en el siglo XI, y España, dos siglos antes de la definición dogmática, proclamó con autorización pontificia, a la Inmaculada como Patrona de España y de sus Indias. El concilio de Baltimore, la declaró Patrona de los Estados Unidos de Norteamérica.
En algunos países como el nuestro comienza la tradición navideña, donde se espera el  8 de diciembre para armar el Árbol de Navidad.

INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARIA VIRGEN AURORA DE LA NAVIDAD


INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARIA VIRGEN



          
http://dimeunapalabra.marianistas.org/wp-content/uploads/2008/12/1208.jpg         SOLEMNIDAD      8    DE   DICIEMBRE

Como es bien sabido, la Navidad cristiana (25 de diciembre) sustituye a la fiesta pagana del “Sol invicto” o del sol que, después del solsticio de invierno en Europa (21 de diciembre), emprende de nuevo el camino victorioso sobre las tinieblas invernales hacia los fulgores estivos: en efecto, para nosotros Cristo es el “sol” de nuestra vida, “la luz verdadera que ilumina a todo hombre” que viene a este mundo (cf. Jn 1,19)
Su madre, María de Nazaret, agraciada por Dios desde siempre y por esto “radiante de hermosura”, es la “aurora” que le precede, que le prepara el camino; aún más, que lo introduce.
Es necesario entonces, que en el tiempo de la preparación a la Navidad –en Adviento- los fieles dirijan su mirada hacia ella, limpia de pecado y llena de gracia desde el momento de su concepción. Durante este camino de Adviento, dirigido hacia el encuentro con el Señor que viene como luz en la noche, ella es modelo ejemplar de cómo se espera y de cómo se recibe al Verbo de Dios: esto se hace verdaderamente paradigmático el 8 de diciembre, en la solemnidad de su concepción inmaculada.

1.       UN ACONTECIMIENTO DE SALVACIÓN
El 8 de diciembre de 1854, Papa Pio X proclamaba solemnemente:
“La beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano”.
No hay que confundir Inmaculada concepción de María con concepción virginal de Jesús en el seno de la santísima Virgen.
Hoy, con el Concilio Vaticano II, podemos decir que María “está unida, en la estirpe de Adán, con todos los hombres que necesitan de la salvación; fue redimida de forma eminente, en previsión de los méritos de su Hijo. Así, con la exención de todo pecado en María, la obra salvífica de Cristo no es mutilada; aún más, se resalta su multiforme fuerza que supera los límites del tiempo con sus efectos, haciendo de la Virgen no sólo la “primera redimida” sino también la “pre-redimida”. Verdaderamente, “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rom 5, 20)

NUESTRA PARTICIPACIÓN EN ESTA FIESTA LITURGICA
El punto de referencia para nosotros es el Adviento. Los textos de la litúrgia de la misa manifiestan que también nosotros, los orantes, estamos  implicado en el misterio que se celebra; y se refieren explícitamente al tiempo litúrgico –el Adviento- y a su espiritualidad.
Debemos ser solidarios con la Virgen “sin pecado y llena de gracia”, aunque no podamos alcanzar la plenitud de su santidad; y por la misma razón, o sea, como “preparación radical” al encuentro del  Salvador que viene; Ella desde el punto de vista histórico, hace dos mil años; nosotros, desde el punto de vista litúrgico-sacramental, en el día de Navidad; y finalmente, en el plano escatológico-final, en su retorno glorioso. A este respecto se pueden ver las peticiones de las oraciones del día: van desde la expresión más bien genérica: “guárdanos limpio de todo pecado”; hasta la puntualización del pecado concreto en cuestión y de sus consecuencias: “que el sacramento que hemos recibido repare en nosotros los efectos de aquel primer pecado del que fue preservada… la Inmaculada Virgen María”; y la referencia explícita del momento litúrgico concreto que vive la comunidad cristiana: “concédenos llegara Ti limpios de todas nuestra culpas”.
Desde esta perspectiva, el don hecho por Dios a la Virgen no aleja a la Hija de Sión, como los mariólogos les gusta llamar a María, de cuantos por su fe, tienen también ellos como padre a Abraham. También para todos los fieles, la liberación del pecado original es un hecho realizado: también en ellos, en virtud de la fe en la muerte-resurrección de Cristo, y del agua, el Espíritu ha realizado, liberándoles del pecado original, aquello que realizó en María, preservándola de él.
La liberación bautismal está modelada, en cierto sentido, sobre aquel  acontecimiento de gracia que fue la concepción inmaculada de la bienaventurada Virgen. Así a través de una recuperación del Espíritu bautismal y del consiguiente compromiso de vida como “criaturas nuevas”, muertas al pecado y vivas para la gracia divina, la solemnidad del n8 de diciembre produce en nosotros una preparación efectiva a la celebración sacramental del nacimiento del Señor.
Una vez más, la Virgen Madre no nos aparta del Hijo Salvador, todo lo contrario; según su providencial misión, la “Toda Santa” es, en realidad, “tipo” de la Iglesia que sale al encuentro de su Señor, y “modelo” de cómo debe ser acogido con una purificación comprometida y con la santidad total.
Por otra parte, en este sentido se eleva la invitación orante de los formularios de la Litúrgia de las Horas que los consagrados rezan en las horas canónicas:
-          “Oh Madre purísima, que no conoció el pecado y mereció llevar a Dios”.
-          “El Señor Dios altísimo te ha bendecido, Virgen María, entre todas las mujeres de la tierra”.
-          “Llevamos contigo, Virgen Inmaculada, correremos tras el olor de tus perfumes”.
-          “Salvador del mundo, que, con la eficacia de tu redención, preservaste a tu Madre de toda mancha de pecado, líbranos a nosotros de toda culpa.
-          Oh sol de justicia, a quien la Virgen inmaculada precedía cual aurora luciente, haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia.
-          Redentor nuestro, que hiciste de la inmaculada Virgen María, tabernáculo purísimo de tu presencia y sagrario del Espíritu Santo, haz también de nosotros templos de tu Espíritu”
Así  pues, no hay fisura  alguna entre Cristo el Señor y su Madre; ninguna discontinuidad entre la celebración de la inmaculada y nuestro compromiso de Adviento.
Que participar activamente en la solemnidad de la inmaculada nos llene de alegría y de gracia para poder disfrutar de nuestro ser hijos de Dios como hombres libres bajo la gracia y no como esclavos bajo la ley como solía decir San Pablo. La Virgen María nos bendiga siempre.

La Iglesia Católica de Buenos Aires invita el próximo sábado 8 de diciembre a celebrar la Inmaculada Concepción de María en el Santuario de Nuestra Señora que desata los nudos.


Bajo el lema e l "MADRE, FORTALECÉ NUESTRA FE EN TU HIJO JESÚS", la Iglesia Católica de Buenos Aires invita el próximo sábado 8 de diciembre a celebrar la Inmaculada Concepción de María en el Santuario de Nuestra Señora que desata los nudos.


    • Junto con la apertura del templo --que prevé fuegos de artificio-- a las 0.00 hs., monseñor Raúl Martín, obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario para la zona Devoto , presidirá la primera misa.
    • Luego, durante el día, habrá misas a las 7, 9, 10, 11, 12, 13, 15, 17, 19, 21, 22 y 23 hs.
    • La misa de las 11 hs. será presidida por el Cardenal Primado de la Argentina y Arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio s.j. 
    • A las 20 hs. se realizará una procesión con la imagen de María por las calles del barrio y habrá animación previa con grupos musicales.

o        El templo estará abierto de 0 a 24 hs. y habrá confesiones y bendiciones de modo permanente.

IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA QUE DESATA LOS NUDOS

    • Acompañando las manifestaciones de la fe de los peregrinos, la Novena a Nuestra Señora que desata los nudos se inició el jueves 29 de noviembre. Rezo del Santo Rosario a las 18.15 hs y misa todos los días a las 19 hs.
    • El día 8 de diciembre se rezará especialmente por nuestro país, para construir una Patria más justa, fraterna, reconciliada y en paz.



INFORMACIÓN SOBRE LA IMAGEN

El cuadro original de la Virgen que Desata los nudos se encuentra en la ciudad de Augsburgo , Alemania, en la iglesia de San Pedro.
El título “desata nudos” o “knotenlöserin” se explica así: “Knot” significa nudo, “Löser” o “Löserin” deshacer, desatar, desarmar, borrar.
Este cuadro probablemente fue pintado por Johann Melchior Georg Schmidttner, aproximadamente en el año 1700.
El 8 de diciembre de 1996 fue entronizada una copia pintada por la doctora Ana Betta de Berti en la Parroquia de San José del Talar de la Ciudad de Buenos Aires. A partir de ese día miles de peregrinos acuden a venerar la Imagen , en busca de paz y respuesta a sus necesidades por medio de la oración de la Madre de Jesús.

martes, 4 de diciembre de 2012

Con la presidencia de su titular, Mons. José María Arancedo, Arzobispo de Santa Fe, comenzará este martes 4 de diciembre a las 9 hs., la reunión de la 163º Comisión Permanente en la sede del Secretariado General de la Conferencia Episcopal Argentina.


Temario de la 163º reunión de la Comisión Permanente (4-5 de diciembre)


    El temario previsto es:
    1. Intercambio pastoral
    2. Congreso Eucarístico Nacional 2016
    3. Año de la Fe: acciones pastorales realizadas en cada diócesis o región.
    4. Comisión Episcopal de Liturgia: Informe sobre la Fiesta “Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote”
    5. Informes de Comisiones Episcopales
    6. Varios

    La reunión de esta Comisión Permanente finalizará el miércoles 5.

    Vigília de la Inmaculada.


    Arzobispado de Buenos Aires
    OFICINA DE PRENSA





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