miércoles, 22 de agosto de 2012

Card. Jorge Mario Bergoglio a los catequistas.


Carta del Sr. Arzobispo a los Catequistas de la  Arquidiócesis

“En aquellos días,
María partió y fue sin demora 
a un pueblo de la montaña de Judá. 
Entró en la casa de Zacarías 
y saludó a Isabel…” 
(Lc. 1, 39)
Queridos catequistas:

Ya es costumbre de muchos años que, ante la proximidad de la fiesta de San Pío X, les escriba una carta.  Por medio  de ella quiero saludarlos en su día, agradecerles el trabajo silencioso y fiel de cada semana, la capacidad de hacerse samaritanos que hospedan desde la fe, siendo rostros cercanos y corazones hermanos que permiten trasformar, de alguna manera, el anonimato de la gran ciudad.

Este año, el día del catequista nos encuentra ante un acontecimiento de gracia que ya empezamos a gustar. Dentro de dos meses comenzará el Año de la Fe que nuestro Papa Benedicto XVI ha convocado para “iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo…” (Carta Apostólica Porta Fidei, PF 2)
Será ciertamente un año jubilar. De ahí la invitación que el mismo Papa nos hace a atravesar la “Puerta de la Fe ”. Atravesar esta puerta es un camino que dura toda la vida pero que en este tiempo de gracia todos estamos llamados a renovar.  Por esto me nace en este año exhortarlos,  como pastor y como hermano, a que se animen a transitar el tiempo presente con la fuerza transformadora de este acontecimiento.

Todos recordamos la invitación tantas veces repetidas del Beato Juan Pablo II: “Abran las puertas al Redentor”. Dios nos exhorta nuevamente: Abran las puertas al Señor: la puerta del corazón, las puertas de la mente, las puertas de la catequesis, de nuestras comunidades… todas las puertas a la Fe.

En este abrir la puerta de la fe hay siempre un sí, personal y libre. Un sí que es respuesta a Dios que toma la iniciativa y se acerca al hombre para entablar con él un diálogo, en que el don y el misterio se hacen siempre presentes.
Un sí que la Virgen Madre supo dar en la plenitud de los tiempos, en aquella  humilde aldea de Nazareth, para que se empezara a entretejer la alianza nueva y definitiva que Dios tenía preparada, en Jesús, para la humanidad toda.
Siempre nos hace bien volver nuestra mirada a la Virgen. Más a quienes, de una u otra manera, se nos confía la tarea de acompañar la vida de muchos hermanos, y así juntos, poder decirle sí a la invitación de creer.

Pero la catequesis se vería seriamente comprometida si la experiencia de la fe nos dejara encerrados y anclados en nuestro mundo intimista o en las estructuras y espacios que con los años hemos ido creando. Creer en el Señor es atravesar siempre la puerta de la fe que nos hace salir, ponernos en camino, desinstalarnos... No hay que olvidar que la primera iniciación cristiana que se dio en el tiempo y en la historia culminó en misión...  que tuvo las características de visitación. Con toda claridad nos dice el relato de Lucas: María se puso en camino con rapidez y llena del Espíritu.

La experiencia de la Fe nos ubica en Experiencia del Espíritu signada por la capacidad  de ponerse en camino... No hay nada más opuesto al Espíritu que instalarse, encerrarse.  Cuando no se transita por la puerta de la  Fe, la puerta se cierra, la Iglesia se encierra, el corazón se repliega y el miedo y el mal espíritu “avinagran” la Buena Noticia. Cuando el Crisma de la Fe se reseca y se pone rancio el evangelizador ya no contagia sino que  ha perdido su fragancia, constituyéndose muchas veces en causa de escándalo y de alejamiento para muchos.
El que cree es receptor de aquella bienaventuranza que atraviesa todo el Evangelio y que resuena a lo largo de la historia, ya en labios de Isabel: “Feliz de ti por haber creído”, ya dirigida por el mismo Jesús a Tomás: “¡Felices los que creen sin haber visto!”

Es bueno tomar conciencia de que hoy, más que nunca, el acto de creer tiene que trasparentar la alegría de la Fe.  Como en aquel gozoso encuentro de María e Isabel, el Catequista debe impregnar toda su persona y su ministerio con la alegría de la Fe. Permítanme que les comparta algo de lo que los Obispos de la Argentina escribimos hace unos meses en un documento en el que bosquejamos algunas orientaciones pastorales comunes para el trienio 2012-2015:

“La alegría es la puerta para el anuncio de la Buena Noticia y también la consecuencia de vivir en la fe. Es la expresión que abre el camino para recibir el amor de Dios que es Padre de todos. Así lo notamos en el Anuncio del ángel a la Virgen María que, antes de decirle lo que en ella va a suceder, la invita a llenarse de alegría. Y es también el mensaje de Jesús para invitar a la confianza y al encuentro con Dios Padre: alégrense. Esta alegría cristiana es un don de Dios que surge naturalmente del encuentro personal con Cristo Resucitado y la fe en él” 

Por eso me animo a exhortarlos con el Apóstol Pablo: Alégrense, alégrense siempre en el Señor…  Que la catequesis a la cual sirven con tanto amor esté signada por esa alegría, fruto de la cercanía del Señor Resucitado (“los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor”, Jn. 20,20), que permite también descubrir la bondad de ustedes y la disponibilidad al llamado del Señor…
Y no dejen nunca que el mal espíritu estropee la obra a la cual han sido convocados. Mal espíritu que tiene manifestaciones bien concretas, fáciles de descubrir: el enojo, el mal trato, el encierro, el desprecio, el ninguneo, la rutina, la murmuración, el chismerío…

La Virgen María en la visitación nos enseña otra actitud que debemos imitar y encarnar: la cercanía.
Ella literalmente se puso en camino para acortar distancias. No se quedó en la noticia de que su parienta Isabel estaba embarazada. Supo escuchar con el corazón y por eso conmoverse con ese misterio de vida. La cercanía de María hacia su prima implicó un desinstalarse, no quedarse centrada en ella, sino todo lo contrario. El sí de Nazaret, propio de toda actitud de fe, se transformó en un sí que se correspondió en su actuar… Y la que por obra del Espíritu Santo fue constituida Madre del Hijo, movida por ese mismo Espíritu se transformó en servidora de todos por amor a su Hijo. Una fe fecunda en caridad, capaz de incomodarse para encarnar la pedagogía de Dios que sabe  hacer de la cercanía su identidad, su nombre, su misión: “y lo llamará con el nombre de Emanuel”

“El Dios de Jesús se revela como un Dios cercano y amigo del hombre. El estilo de Jesús se distingue por la cercanía cordial. Los cristianos aprendemos ese estilo en el encuentro personal con Jesucristo vivo, encuentro que ha de ser permanente empeño de todo discípulo misionero.  Desbordado de gozo por ese encuentro, el discípulo busca acercarse a todos para compartir su alegría. La misión es relación y por eso se despliega a través de la cercanía, de la creación de vínculos personales sostenidos en el tiempo. El amigo de Jesús se hace cercano a todos, sale al encuentro generando relaciones interpersonales que susciten, despierten y enciendan el interés por la verdad. De la amistad con Jesucristo surge un nuevo modo de relación con el prójimo, a quien se ve siempre como hermano. (CEA, Orientaciones pastorales para el trienio 2012-2015)

Cercanía que, me consta, se hace presente muchas veces en los encuentros catequísticos de Ustedes, en la diversas edades en que les toca acompañar los procesos de fe (niños-jóvenes-adultos). Pero siempre se nos puede filtrar el profesionalismo distante, la desubicación de creernos los “maestros que saben”, el cansancio y fatiga que nos baja las defensas y nos endurece el corazón...  Recordemos aquello tan hermoso de la 1° Carta de Pablo a los cristianos de Tesalónica: “…fuimos tan condescendientes con ustedes, como una madre que alimenta y cuida a sus hijos. Sentíamos por ustedes tanto afecto, que deseábamos entregarles, no solamente la buena noticia de Dios, sino también nuestra propia vida: tan queridos llegaron a sernos.” (1Tes. 2, 7-8)

Pero además, les pido que, no vean reducido su campo evangelizador a los catequizandos. Ustedes son privilegiados para contagiar la alegría y belleza de la Fe a las familias de ellos. Háganse eco en su pastoral catequística de esta Iglesia de Buenos Aires que quiere vivir en estado de misión.
Miren una y mil veces a la Virgen María. Que ella interceda ante su Hijo para que les inspire el gesto y la palabra oportuna, que les permita hacer de la Catequesis una Buena Noticia para todos, teniendo siempre presente que la “Iglesia crece, no por proselitismo, sino por atracción”.

Soy consciente de las dificultades. Estamos en un momento muy particular de nuestra historia, incluso del país. El reciente Congreso Catequístico Nacional realizado en Morón fue muy realista en señalar las dificultades en la transmisión de la fe en estos tiempos de tantos cambios culturales. Quizás en más de una oportunidad el cansancio los venza, la incertidumbre los confunda e incluso lleguen a pensar que hoy no se puede proponer la fe, sino solamente contentarse con transmitir valores…
Por eso mismo, nuestro Papa Benedicto XVI nos invita a atravesar juntos la puerta de la Fe. Para renovar nuestro creer y en el creer de la Iglesia seguir haciendo lo que ella sabe hacer, en medio de luces y sombras. Tarea que no tiene origen en una estrategia de conservación, sino que es raíz de un mandato del Señor que nos da identidad, pertenencia y sentido. La misión surge de una certeza de la fe. De esa certeza que, en forma de Kerygma, la Iglesia ha venido trasmitiendo a los hombres a lo largo de dos mil años.
Certeza de la fe  que convive con mil preguntas del peregrino. Certeza de la fe  que no es ideología, moralismo, seguridades existenciales… sino el encuentro vivo e intransferible con una persona, con una acontecimiento, con la presencia viva de Jesús de Nazareth.

Por eso, me animo a exhortarlos: vivan este ministerio con pasión, con entusiasmo.

 La palabra entusiasmo (ενθουσιασμός) tiene su raíz en el griego “en-theos”, es decir: “que lleva un dios adentro.”Este término indica que, cuando nos dejamos llevar por el entusiasmo, una inspiración divina entra en nosotros y se sirve de nuestra persona para manifestarse. El entusiasmo es la experiencia de un “Dios activo dentro de mí” para ser guiado por su fuerza y sabiduría. Implica también la exaltación del ánimo por algo que causa interés, alegría y admiración, provocado por una fuerte motivación interior. Se expresa como apasionamiento, fervor, audacia y empeño. Se opone al desaliento, al desinterés, a la apatía, a la frialdad y a la desilusión.
El “Dios activo dentro” de nosotros es el regalo que nos hizo Jesús en Pentecostés, el Espíritu Santo: “Y yo les enviaré lo que mi Padre les ha prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que viene de lo alto.” (Lc 24, 49). Se realiza así lo anunciado por los profetas, “les daré un corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo: les arrancaré de su cuerpo el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu en ustedes.” (Ez. 36, 26) (CEA, Orientaciones pastorales para el trienio 2012-2015)

          El entusiasmo, el fervor al cual nos llama el Señor, bien sabemos que  no puede ser el resultado de un movimiento de voluntad o un simple cambio de ánimo. Es gracia... renovación interior, transformación profunda que se fundamenta y apoya en una Presencia, que un día nos llamó a seguirlo y que hoy, una vez más, se hace camino con nosotros, para transformar nuestros miedos en ardor, nuestra tristeza en alegría, nuestros encierros en nuevas visitaciones…

Al darte gracias de corazón por todo tu camino de catequista, por tu tiempo y tu vida entregada, le pido al Señor que te dé una mente abierta para recrear el diálogo y el encuentro entre quienes Dios te confía y un corazón creyente para seguir gritando que El está vivo y nos ama como nadie. Hay una estampa de María Auxiliadora que dice: “Vos que creíste, ayudame!”Que Ella nos ayude a seguir siendo fieles al llamado del Señor…

No dejes de rezar por mí para que sea un buen catequista. Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide. Afectuosamente

Buenos Aires, 21 de Agosto de 2012

Card. Jorge Mario Bergoglio , s.j.

sábado, 18 de agosto de 2012

La solemnidad de la Asunción de la Virgen se celebra en toda la Iglesia hoy 15 de agosto, que conmemora la partida de la Madre de Dios en cuerpo y alma al Cielo.


La Iglesia en el mundo celebra la Asunción de la Virgen María
REDACCIÓN CENTRAL, 15 Ago. 12 / 12:08 am (ACI).-

La Asunción es un dogma de fe que señala que el cuerpo de María fue glorificado después de su muerte, mientras para los demás hombres laresurrección  de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo.

En diferentes lugares del mundo como en Francia, el Cardenal Vingt-Trois convocó a una Oración universal a Dios por el matrimonio y la familia, por los gobernantes y legisladores y por los jóvenes y niños.

En Valencia, España el Arzobispo Carlos Osoro, preside este miércoles en la Basílica de Santa María, a las 11:30 a.m., la Solemne Misa en honor de la Asunción de la Virgen.

En Argentina, también se lleva a cabo una Misa Solemne presidida por el Obispo auxiliar y Vicario General de Buenos Aires, Mons. Joaquín Sucunza.

El Papa Benedicto XVI  dijo en su homilía por esta fiesta en el año 2010 que “la Asunción de María nos abre a la esperanza, a un futuro lleno dealegría y nos enseña el camino para alcanzarlo”.

“Acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas”.

"María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”.

lunes, 13 de agosto de 2012

15 de agosto Asunción de Santa María a los cielos.


Arzobispado de Buenos Aires
OFICINA DE PRENSA

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15 de agosto
Asunción
de Santa María
a los cielos
(Día de precepto)


Martes 14 de agosto. Vigilia de la Asunción de la Virgen

17.00 hs.             Santo Rosario
17.30 hs.             I° Vísperas de la Solemnidad.
                            Saludo a la Virgen (Himno Akatistos)

18.00 hs.             Santa Misa de la Vigilia.

Miércoles 15 de agosto. Sol. de la Asunción de la Virgen

08.15 hs.             Santa Misa.
                            Saludo matutino a la Madre de Dios.

09.00 hs.             Santa Misa.

12.30 hs.             Santa Misa.
                            Bendición de las que llevan el nombre de “María”

17.30 hs.             II° Vísperas de la Solemnidad.

18.00 hs.            Santa Misa Solemne
Presidida por Mons. Joaquín M. Sucunza,
Obispo Auxiliar y Vic. General.
Cantada por el Coro Polifónico de la Cap. Musical de la Catedral. Mtro. Felipe Delsart, director. Mtro. EnriqueRimoldi, organista titular.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Este martes, el Santuario de San Cayetano se llenó de gente que se acercó a venerar al santo del pan y del trabajo, algunos para agradecer, otros para pedir y otros simplemente “por cariño” a su figura.


        

El lema propuesto por la comunidad parroquial, para este año, fue “San Cayetano, pan y trabajo para la familia”. El Obispo de Mar del Plata, Monseñor Antonio Marino, encabezó la procesión y la misa que a pesar de la lluvia y con la nota de color aportada por los paraguas, se realizó como siempre, en el escenario montado frente a la plaza del barrio.
El santuario estuvo abierto día y noche; hubo misas desde las 0 y durante todo el día los sacerdotes bendecían espigas, ayudados por los diáconos, y también confesaron a los peregrinos que se acercaban. En el salón parroquial, no sólo vendían artículos religiosos y los “tradicionales pastelitos” sino que regalaban mate cocido a los peregrinos.
“El fervor de la fe ha sido mayor que el mal tiempo, y la lluvia no ha logrado interrumpir ni la procesión ni la celebración de esta Santa Misa que realizamos fuera del templo parroquial para provecho de todos. Veo una gran muchedumbre de fieles y mi corazón de pastor se alegra al comprobar que están aquí sostenidos por la fe. Nos convoca San Cayetano en el día de su fiesta, y él, a su vez, orienta totalmente nuestra mirada hacia aquel que fue su Maestro y Señor, Jesucristo”, inició su homilía el Obispo de Mar del Plata.
Luego Monseñor Marino, se refirió a las circunstancias actuales, sobre la falta de fuentes laborales y la precarización laboral. “En muchos hogares escasea el pan, y son multitud quienes no pueden experimentar el derecho y la dignidad de ganarlo para sí y su familia, mediante el trabajo. La actividad pesquera y portuaria, en sus distintos niveles, que significa el principal motor laboral de Mar del Plata, acaba de padecer uno de los peores males: un prolongado conflicto de varios meses ha paralizado la zona portuaria y ha perjudicado a los más débiles dentro de la cadena laboral, dejándolos sin su fuente de ingresos. Damos gracias por el término del conflicto y esperamos que esta solución se afiance desde sus fundamentos, para que no se trate de una simple tregua. Desde la doctrina social de la Iglesia, aquí hay lecciones para todos”.
El Obispo también hizo referencia a San Cayetano, y su incansable trabajo en la renovación espiritual del clero “Es por eso que los invito a rezar hoy por los sacerdotes. Los necesitamos muchos en número. Pero más aún, los necesitamos fervorosos y santos, llenos de celo apostólico, capaces de apacentar, socorrer y alentar al rebaño de Dios que se les ha confiado”.
Por último, el pastor de la Iglesia Católica, instó a los fieles “esta magnífica manifestación de fe, no debe ser una expresión aislada dentro de sus vidas. Que esta celebración solemne del santo sirva para reavivar el deseo, quizás adormecido, de llevar una vida cristiana práctica, mediante la frecuentación de los sacramentos de la Confesión y de la Eucaristía de cada domingo, la escucha de las enseñanzas de Jesús en su Evangelio, la oración personal de cada día, y la práctica de las buenas obras que expresan nuestra solidaridad fraterna”. “Deseo de que se acreciente en ustedes la conciencia de pertenecer a la Iglesia Católica, quien los ama como Madre. Rezo por todas sus intenciones y necesidades personales y familiares, y por todas las personas que ustedes llevan en el recuerdo de su oración” concluyó Monseñor Marino.
Durante la bendición final, como también es tradición, el Padre Juan Pablo Cayrol hizo levantar en alto las manos de todos los fieles, y luego las espigas y objetos religiosos que fueron bendecidos por el Obispo de Mar del Plata.

SAN CAYETANO.


Pasados 3 minutos del comienzo del día 7 de agosto, abrió  las puertas de la iglesia de San Cayetano del barrio porteño de Liniers, Monseñor Raúl Martín, Obispo Auxiliar de Buenos Aires y Vicario Episcopal, para recibir a los fieles que desde varios días atrás se fueron congregando a la espera de poder estar junto al Patrono del Pan y el Trabajo.
El primero en ingresar fue  Rafael, de 74 años y desde 1968 visita los  7 de agosto el santuario de San Cayetano.
Graciela, de  50 años dijo que: “con mi marido vinimos a agradecer y a guardarle el lugar a nuestras hijas que no pueden venir con tanto tiempo porque las dos tienen trabajo. Acá somos muchos los que nos conocemos de venir todos los años, por eso hay mucha solidaridad en los días previos cuando hay que calentar una olla para la cena o prestar una frazada o tocar timbre en una casa por alguna necesidad”.
Horario de las misas: desde las 04:00 hasta las 11:00, cada una hora en la Iglesia y desde las 13:00 hasta las 23:00 en las horas impares.
Las bendiciones de personas, llaves, imágenes y objetos religiosos, se realizarán desde la medianoche, cada 15 minutos, tanto dentro como fuera del templo.
Cerca de 1.100 laicos de todas las edades estarán en la calle y en el Santuario; y más de 100 sacerdotes, diáconos, religiosos y seminaristas prestarán su servicio en la liturgia y en los grupos de oración, 300 niños y adolescentes del Movimiento Scout repartirán gratuitamente pan, caldo y mate cocido tanto de día como de noche, y organizarán la fila de los peregrinos.
Alrededor de 300 jóvenes de las comunidades parroquiales, colegios católicos y de los movimientos de la Arquidiócesis de Buenos Aires, se acercarán por turnos a los que esperan largas horas para rezar y compartir la espera con todos.

lunes, 6 de agosto de 2012

El presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, Cardenal Kurt Koch, defendió la importancia del diálogo interreligioso y del Concilio Vaticano II, e indicó que la posición que toma la Fraternidad Sacerdotal San Pío X sobre este documento, los acerca más a Martín Lutero.


Cardenal Koch: "Sobre el Concilio, los lefebvristas se comportan como Lutero"
Cardenal Kurt Koch.
Cardenal Kurt Koch.
VATICANO, 03 Ago. 12 / 09:07 pm (ACI/EWTN Noticias).-

En una entrevista a la agencia Apic-Kipa, retomada por L´Osservartore Romano el 2 de agosto, el Cardenal insinuó que es difícil alcanzar un acuerdo con este grupo cismático a pesar de la apertura mostrada por elPapa Benedicto XVI para que vuelvan a la Iglesia.

Asimismo, abordó la posición de la Fraternidad que señala que el Concilio Vaticano II fue un error. “El concepto según el cual un concilio también puede ser un error se remonta históricamente a Martín Lutero”, por lo que advirtió a los miembros de la Fraternidad que “tomando en consideración sólo esto, deberían preguntarse en dónde están efectivamente¨.

"A nadie se le ocurriría afirmar que el Concilio de Trento haya tenido un nivel inferior. Entonces, desde el punto de vista puramente formal, es posible encontrar algunas diferencias, pero no se puede aceptar verdaderamente que se hagan diferencias con respecto al carácter estricto del contenido de estos documentos", añadió.

El Purpurado explicó que "el Vaticano II adoptó cuatro constituciones, nueve decretos y tres declaraciones. En términos puramente formales, se puede hacer una diferencia entre estos tres géneros. Pero luego surge un problema, si se considera que el Concilio de Trento (1545-1563) no publicó más que decretos y ninguna constitución".

Asimismo, dijo que el diálogo interreligioso “no es un tema secundario, sino central del Concilio, como recordó una vez Juan Pablo II. Es por ello que hoy debe ser un tema central de la Iglesia. Además, la declaración conciliar sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas, particularmente con el judaísmo, la ‘Nostra aetate’, también se basa en la constitución dogmática sobre la Iglesia”.

Reapertura del imponente Templo deLa Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Reabren Templo después de 30 años
El domingo 9 de septiembre se procederá a la reapertura del imponente Templo deLa Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (cuyos fieles son conocidos como mormones), ubicado en avenida Ricchieri y Puente 13, en la ruta y a pocos kilómetros del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Los Templos Mormones son conocidos por su inspiradora arquitectura, los detalles de su construcción, los materiales y mano obra de la más alta calidad, y los jardines están diseñados y meticulosamente cuidados para brindar una sensación de paz y tranquilidad para todos aquellos que los visiten. El Templo de Buenos Aires Argentina no será la excepción.


En el año 2009 fue cerrado para llevar a cabo una majestuosa  remodelación y ampliación total de todas sus instalaciones que conllevaron una importantísima inversión. Ahora, el proyecto arquitectónico llegó a su final para ser re dedicado o consagrado en los próximos meses.

La palada inicial del Templo se realizó el 20 de Abril de 1983 y su construcción, con características de arquitectura destacadas en la zona, hizo que durante muchos años miles de fieles de todas partes del mundo se acercaran a visitar sus instalaciones.

La construcción abarca unos 4.446 metros cuadrados construidos. Entre los arreglos realizados se sumaron dos alas nuevas, agregándose al acceso y los pavimentos de toda esa área, y el interior fue desmantelado en su totalidad y se realizaron cambios no sólo estructurales sino decorativos al 100%. También se cambiaron todas las tejas  y los paños de granito del frente, la estructura de hormigón de las nuevas alas e importantes modificaciones de la estructura original

En la primera  fase de la obra, se colocó la estructura metálica de los techos a dos aguas mientras que  la segunda etapa del proyecto consistió en la ejecución de todas las tareas de obra civil, instalaciones estructurales

“El emprendimiento se caracteriza por la minuciosidad en la decoración y sus  terminaciones. Todas las tabiquerías interiores de roca de yeso se unirán a los cielorrasos con molduras escalonadas y de gran desarrollo; y algo similar sucederá con los zócalos y marcos interiores de madera”.
Además, en el exterior “los frentes se recubrieron con una fachada ventilada de granito con molduras, mientras que las pinturas interiores con dorado a la hoja y alfombras talladas formando dibujos en los solados, completarán la sofisticación y el grado de terminación de la obra en su conjunto”.

Sobre la Iglesia de los Mormones en Argentina
Los primeros misioneros mormones llegaron a Buenos Aires en 1925 y recién en 1939 se construyó la primera capilla de esa comunidad en el barrio de Liniers. En la década del 60, la iglesia ya contaba con varias capillas en varias provincias y en el año 1986 se construyó el Templo de Buenos Aires de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, único en su género en el país. Actualmente, existen en la Argentinacongregaciones mormonas con más de 556 capillas construidas.

Se invita a toda la comunidad a conocer las nuevas instalaciones en un evento de características únicas. Desde el sábado 4 de agosto y hasta el sábado 25 de agosto, exceptuando los domingos 5, 12 y 19, toda la comunidad sin distinción de edades está invitada a recorrer lo que los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones), llaman “Casa Abierta”.
Se lo podrá visitar y recorrer por su interior en el siguiente horario:
Lunes a viernes de 9 a 21.
Sábados de 8 a 21.
Sin lugar a dudas será una experiencia única y enriquecedora para todos aquellos que deseen ver una obra de tal envergadura.

Esta obra que desde su inicio se transformó en tan evidente como misteriosa, abrirá sus puertas para que todos aquellos que deseen recorrer su interior antes de su re- dedicación puedan hacerlo.

Esta será una oportunidad única para las personas de todas las religiones que deseen visitar y recorrer este edificio único por su belleza puedan hacerlo, ya que luego de esos días de puertas abiertas el Templo quedara cerrado para el público en general quizás por unos treinta años más.